Dead or Alive Ultimate
La saga Dead or Alive se ha hecho un hueco en los
últimos años en el panorama de los juegos de lucha,
dominado durante la última década por los sucesivos
Virtua Fighter y Tekken. Con una cuarta parte en
preparación y con un lanzamiento presumible para
Xbox 2, las hasta ahora tres entregas que ha tenido
la saga han estado marcadas por una serie de
características en común que pueden considerarse la
base de su éxito. En primer lugar y por encima de
todo, una jugabilidad muy sencilla y que engancha
rápidamente, pudiendo hacer todo tipo de ataques
desde el primer momento, pero con una profundidad
consistente en dominar completamente a cada
personaje y saber en qué momento hacer qué ataque.
En segundo, una gran interacción con el escenario,
que otros juegos han intentado imitar consiguiéndolo
a medias, y en tercero el más llamativo visualmente:
la presencia de numerosas luchadoras, algunas de
ellas con enormes pechos, que además botan
sugerentemente.
Estas características le han otorgado un buen
número de fans y una fama de juego picante que le
ayuda bastante en lo que al boca a boca se refiere,
y naturalmente se conservan en Dead or Alive:
Ultimate. Pues esta primera versión online de la
saga, que aprovecha y exprime las grandes
posibilidades de Xbox Live, no es otra cosa que una
conversión de la primera parte, y un remake
espectacular a nivel gráfico de la segunda, pero con
el añadido de las ya mencionadas opciones online que
le convierten en una compra obligada para aquellos
usuarios de Xbox Live que disfruten con los juegos
de lucha.
Dead or Alive: Ultimate es por lo tanto un
recopilatorio de los dos primeros juegos de la saga,
que no salieron en Xbox, convertidos en versiones “ultimate”,
es decir, definitivas, aunque esto es más notable en
el caso del segundo juego que en el del primer Dead
or Alive. Este arcade uno contra uno que salió a
mediados de los 90 se ha incluido de forma
prácticamente intacta, salvo por el juego online, y
hay que decir que si no se oyó hablar mucho de Dead
or Alive antes de la segunda entrega es porque la
primera no le llega a la suela de los zapatos a las
otras dos. En su día fue un juego llamativo pero no
comparable a Tekken o Virtua Fighter –como de hecho
lo son sus secuelas-, y Tecmo apenas ha hecho nada
para remediarlo, relegándolo a una conversión con
juego online que parece que se trata de un extra más
que de una parte integrante del producto, pues
además cada juego viene con su propio disco.
La segunda parte ha sufrido una completa
remodelación, comenzando por el apartado gráfico,
que quita el hipo, y terminando con el equilibrio de
los personajes, algo en lo que fallaba el juego en
su día. También se ha incluido a Hitomi como
personaje oculto, algo de agradecer al ser el más
popular de los personajes de la tercera parte. Pero
lo que más llama la atención es lo que entra por los
ojos, y no nos referimos a los saltarines pechos de
las luchadoras sino al nuevo motor gráfico que mueve
el juego y que es incluso superior al ya de por sí
impresionante motor de la tercera parte.
El sistema de lucha sigue siendo el mismo, siendo
DOA un juego muy frenético, orientado al ataque más
que a la defensa, y esta última orientada al
contraataque más que al bloqueo estándar. DOA usa
tan solo dos botones de golpe (puño y patada) que,
en combinación con las direcciones, nos permitirán
hacer una buena cantidad de golpes, también posibles
si pulsamos dos botones a la vez. Estos a su vez
pueden combinarse en combos, aunque de una duración
no tan larga como la de los Tekken sino más parecido
a los Virtua Fighter.
El ritmo de juego es, sin embargo, mucho mayor
que el de los otros dos títulos. DOA es, como
decíamos al principio, un título donde no gana el
que pegue más fuerte o haga el mayor combo, sino el
que dé el golpe apropiado en el momento justo, ya
que los contraataques siempre infringen un mayor
daño que los ataques normales, y además aunque no
haya combos largos es posible enlazar varios si
acorralamos a un rival. Esto le da una
característica poco habitual en los juegos de lucha,
y es que es posible que un completo novato gane a un
jugador más experimentado si actúa de forma
imprevisible, pero que sea prácticamente imposible
que haga lo mismo con un maestro del juego.
Como comentábamos antes, los escenarios son
interactivos y cuentan con varios niveles, como es
habitual en la saga. De este modo podremos usar una
pared para acorralar a un adversario (y empujarlo
contra ella al golpearlo, causándole un daño extra),
o bien lanzarlo contra un punto del escenario donde
se active el cambio de nivel – generalmente esto
significará una caída al vacío para el golpeado, por
lo que recibirá un daño extra, o incluso el que le
faltaba para perder la ronda. Los escenarios siguen
contando con un nivel de detalle extraordinario y
con una faceta interesante para el combate.
El ritmo veloz del juego, donde los combates
pueden resolverse en cuestión de segundos, corría el
riesgo de verse afectado en el paso al juego online,
pero el equipo de Team Ninja ha hecho un trabajo
sensacional y raras ocasiones se verá afectado por
retardos (lag) y otras eventualidades del
juego a través de la red. Realmente DOA Ultimate
cuenta con unas opciones online extraordinarias,
muchas de las cuales son novedosas y no habían sido
incluidas en otros juegos de lucha online como el
último Mortal Kombat o los de SNK Playmore.
Aparte de poder encontrar jugadores de nuestra
habilidad (clasificados por letras, inicialmente
empezaremos con una “C” de normalidad), podremos
jugar online a modos del juego offline como los
torneos o las team battle. Sin embargo, el aspecto
más llamativo del juego online de Dead or Alive
Ultimate es la atmósfera de salón recreativo que
Tecmo ha creado para la ocasión. Las partidas online
de DOA están organizadas en lobbys; cada
lobby es, como analogía, como una máquina recreativa
de Dead or Alive, donde dos jugadores están jugando
y los otros esperan su turno para jugar contra el
ganador. Es decir, mientras se libra un combate, los
otros jugadores que esperan (hasta seis, haciendo un
total de 8), estarán de espectadores, viendo la
lucha desde el ángulo de cámara que prefieran y
pudiendo comunicarse por voz (lo que incluye a los
jugadores); en efecto, como si fuesen seis personas
alrededor de una máquina recreativa Video System
comentando un combate mientras esperan su
oportunidad.
Esto, que quizás a algunos jugadores no les guste
porque implica esperar un turno y no jugar
inmediatamente –aunque puede limitarse el tamaño del
lobby a un menor número, incluso a dos jugadores-,
sí le da a la experiencia online una dimensión
superior, no limitándose a combates individuales y
anónimos sino simulando, como ya hemos dicho en
varias ocasiones, el ambiente de un salón
recreativo. Esta dinámica se aplica a ambos juegos,
tanto DOA1 como DOA2, y de hecho con cualquiera de
los dos discos podremos entrar en lobbys, y
participar en combates, de cualquiera de los dos
juegos – aunque únicamente crear partidas del juego
que estemos jugando.
Aunque gran parte de la gracia del juego reside
en el juego online, como habréis podido imaginar,
eso no significa que carezca de opciones para los
que no cuenten con una conexión a internet. Aparte
del modo historia, que nos servirá para desbloquear
nuevos trajes para los personajes –hay una cantidad
abrumadora-, tendremos otras modalidades como
Survival, Team Battle o Tag Battle, siendo esta
última una batalla por equipos para hasta cuatro
jugadores donde aparte de darse el relevo, las
parejas podrán ejecutar combos conjuntamente, tal y
como acontece en la mayoría de los juegos con esta
opción. La inteligencia artificial no es comparable
a la de un jugador humano, pero servirá de
entrenamiento y tiene un considerable reto en los
niveles más avanzados, donde la máquina es muy buena
bloqueando nuestros ataques.
A nivel gráfico DOA Ultimate es impresionante –
nos referimos a DOA2, ya que el primer DOA no ha
sido retocado, usando el mismo motor gráfico de
Ninja Gaiden, y mostrando unos personajes
perfectamente modelado, con muchísimo detalle, unas
animaciones realizadas por captura de movimientos
muy fluidas y unas expresiones faciales variadas y
creíbles. Los escenarios también están a un gran
nivel, mostrando muchísima vida y una riqueza de
detalle considerable, aparte de contar con numerosos
elementos destructibles. El juego corre siempre de
forma fluida, a 60 fotogramas por segundo, salvo en
ligeras ocasiones –las introducciones de los
combates, con los pases de cámara. Sin duda el juego
de lucha del momento con mejores gráficos. El
apartado sonoro no es el fuerte del juego pero
cumple su papel, con las clásicas voces en japonés
de la saga, una música ambiental rockera con gran
ritmo y unos FX que destacan por su contundencia.
En conclusión, DOA Ultimate es un gran juego de
lucha, como ya lo eran las dos anteriores entregas
de la saga. El mayor punto negativo de esta versión
definitiva de los dos primeros juegos de Dead or
Alive es, precisamente, que es algo que ya hemos
visto. El juego no incluye nuevos personajes más
allá de algún que otro secreto de DOA3, ni posee
cambios drásticos en su sistema de juego, salvo por
un mayor equilibrio en los personajes, cosa que
comprobaremos que se ha alcanzado cuando llevemos
unas cuantas partidas online. Por lo demás, su punto
más destacado es la calidad de la experiencia
online, la mayor en juegos de lucha hasta la fecha,
y la originalidad de la forma de presentar las
partidas como si de atestadas máquinas recreativas
se tratase, transportando el género a sus orígenes.
Una compra muy recomendada para los usuarios de Xbox
Live.